El 25 de agosto se celebró la segunda sesión del Foro Iberoamericano de Políticos Cristianos, centrada en el análisis del crimen organizado, la seguridad continental y el papel de los creyentes en la vida pública. El encuentro, organizado por el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia (C.Iber) y la Unión Iberoamericana de Políticos Cristianos (UIPC), reunió vía Zoom a líderes políticos y académicos de distintos países.
La clausura estuvo a cargo del expresidente de Guatemala Jimmy Morales, quien resumió las principales conclusiones que serán publicadas en septiembre bajo el título Cuadernos de América.
Los aportes de los panelistasIsabella Marín, académica colombiana, expuso sobre los desafíos hemisféricos de la delincuencia organizada transnacional. Señaló que el problema excede la seguridad pública y debe enfocarse en la seguridad ciudadana, es decir, en la protección integral de las personas. Advirtió que la violencia en Latinoamérica está integrada en economías legales e ilegales con estructuras empresariales que superan la capacidad de los Estados, por lo que pidió fortalecer instituciones judiciales y policiales, además de impulsar reformas sociales y educativas.
Pablo Hulet, juez de paz en Misiones (Argentina), subrayó que la corrupción es el principal motor del crimen organizado. Aseguró que la “simbiosis narcotráfico-corrupción” genera instituciones débiles y pobreza estructural, lo que pone en riesgo a las democracias. Destacó que los cristianos deben involucrarse en la política con ética e integridad, recordando que “sin integridad no se sobrevive en la vida pública”.
Xesús Manuel Suárez, médico y político en activo en España, abordó la responsabilidad de los creyentes en la esfera política. Alertó sobre el riesgo de legitimar Estados que, en nombre de la seguridad, terminan limitando la libertad. “Hay que legitimar la autoridad del Estado, pero limitada. Existe el peligro de un estado totalitario que ofrece paz y seguridad a cambio de libertad”, advirtió. También instó a combatir la pobreza y la injusticia social que sirven de caldo de cultivo para el narcotráfico.
Al cierre, Aarón Lara, presidente del C.Iber, calificó el encuentro como un ejercicio “enriquecedor” que ofreció claridad sobre la responsabilidad de los creyentes para influir en temas que afectan a toda la región.
El foro concluyó con la convocatoria a una nueva sesión, prevista para el 29 de septiembre, en la que se abordará otro tema clave: los desafíos éticos y políticos de la inteligencia artificial.