El ex combatiente de artes marciales mixtas y ex luchador de la UFC, Ben Askren, compartió públicamente que su experiencia médica más difícil se convirtió en un punto de inflexión espiritual. Tras padecer una grave neumonía, el atleta de 41 años ingresó en coma inducido y fue sometido a un trasplante doble de pulmón. Al despertar, aseguró que “despertó como cristiano”.
“Durante 15 años acompañé a mi esposa a la iglesia sin creer realmente. Pero cuando desperté del coma sentí que debía hacerlo. Fue algo inesperado, un cambio radical”, expresó en un video difundido en redes sociales.
Askren, quien perdió 50 libras durante los 59 días de hospitalización, también relató que en su proceso “murió cuatro veces”, situación que su esposa calificó como “demasiado cerca” de ser definitivo. A pesar de los riesgos, la cirugía resultó exitosa y actualmente continúa su recuperación, compartiendo actualizaciones con sus seguidores.
En sus declaraciones, el ex campeón de la NCAA y representante olímpico destacó la gratitud que siente hacia quienes lo apoyaron en este período: “Mucha gente donó dinero, cuidó de nuestros hijos, preparó comidas. He recibido tanto amor que me sorprende, sobre todo porque fui una figura polémica en el deporte”.
Askren, que se retiró oficialmente de la competición en 2019 tras una extensa carrera en Bellator, ONE Championship y la UFC, afirma que hoy vive una nueva etapa marcada por la fe y el agradecimiento.