












Remar SOS, la rama de emergencias de la ONG evangélica Remar, estuvo desde el miércoles atendiendo a los afectados por el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Lo explicó a Protestante Digital Zeljko Bencic, quien estuvo en el lugar.
Según relató, en el punto de atención coincidían pasajeros de los trenes y familiares y amigos de personas de las que no se sabía nada. El equipo llevó artículos de primera necesidad, como café caliente, desayuno, toallitas y agua, y con el paso de las horas la gente fue aportando todo tipo de ayuda. "Se veía el carácter del pueblo español, tan solidario", resumió.
La tarea no se limitó a repartir comida y bebida. "Intentamos también aconsejar, animar", explicó Bencic, quien detalló que mantuvieron contacto y coordinación con policías y bomberos que trabajaban en la zona del siniestro. Los momentos más duros llegaban cuando se comunicaba a los familiares el fallecimiento de un ser querido: "esto ya se convierte en un drama y en tristeza".
Cuatro miembros de Remar estuvieron el miércoles desde la mañana hasta la noche, cuando la mayoría de los heridos ya habían sido trasladados a hospitales y los familiares, a Toledo, a la espera de los informes médicos y forenses. Este jueves sigue en el lugar un pequeño grupo de voluntarios.
Bencic subrayó que esta labor requiere delicadeza. "Es un tema muy sensible. Ofreces tu ayuda y tu apoyo, pero no puedes entrar de manera brusca, porque cada persona reacciona distinto", dijo.
Remar ofreció alojamiento para afectados y mantiene contacto con el alcalde de Urda y con responsables de Renfe por si lo necesitan. Bencic destacó también la llegada de la Brigada Decisión, que ofreció capellanía y apoyo a los familiares.
Nacido en Croacia, Bencic conoce de cerca la guerra por haberla vivido en su país. "No he estado en una situación de tanto dolor", afirmó. "Mucha tristeza, mucha impotencia". Y agregó que le sorprendió "la solidaridad y la ayuda de toda la gente".
Remar SOS acude a las grandes catástrofes: estuvo en la DANA, donde los voluntarios permanecieron meses limpiando y atendiendo a los damnificados, y en el reciente terremoto de Venezuela, y mantiene comedores y campamentos en Ucrania. "No lo hacemos por ningún interés ni por visibilidad mediática", aseguró. "Entendemos la necesidad en estos tiempos de crisis y, gracias a Dios, tenemos provisión de Dios para actuar rápido".