El voto evangélico ocupa un lugar central en la campaña electoral de Brasil

Una encuesta del Instituto de Estudios de la Religión señala que el electorado evangélico representa el 27 % del padrón y registra un 39 % de rechazo al Gobierno de Lula dentro de ese segmento, mientras las campañas buscan acercarse a una comunidad que no vota de manera uniforme.
Hace 6 horas Actualidad

A pocos días de las elecciones en Brasil, el electorado evangélico ocupa un lugar destacado en la campaña política debido a su peso dentro del padrón nacional. Según una encuesta del Instituto de Estudios de la Religión (ISER), elaborada junto a Quaest, este colectivo representa el 27 % del padrón y el Gobierno registra un 39 % de rechazo dentro de ese segmento.

El escenario también genera espacio para Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y de fe evangélica, quien aparece virtualmente empatado con Luiz Inácio Lula da Silva en los sondeos mencionados en el material.

La investigadora del ISER Magali Cunha remarcó que la preferencia evangélica por Bolsonaro no es automática. Recordó que en junio se produjo una caída del apoyo luego de denuncias de corrupción, aunque señaló que el llamado voto útil contra la izquierda podría modificar esa tendencia.

Cunha también explicó que algunos líderes religiosos que respaldan a Bolsonaro utilizan referencias bíblicas para justificar su apoyo, entre ellas la figura del rey Ciro.

Al mismo tiempo, el electorado evangélico reúne sectores que históricamente han mostrado afinidad con Lula, entre ellos mujeres, población negra y beneficiarios de programas sociales.

Nilza Valéria, coordinadora del Frente Evangélico por el Estado de Derecho, cuestionó la existencia de una visión homogénea del voto evangélico y sostuvo que dentro de la comunidad existen posiciones diversas. “No existe un voto evangélico unificado ni un bloque único. Pensamos de manera diversa”, afirmó.

Valéria también criticó la que considera una visión estereotipada de parte de la izquierda sobre la fe evangélica y señaló que algunos creyentes se sienten tratados como personas manipulables o inferiores.

En este contexto, Lula intensificó sus gestos hacia la comunidad evangélica. Su campaña difundió una nueva carta dirigida a ese sector, con citas de Proverbios y referencias a la familia, mientras incorporó a pastores en piezas publicitarias.

El mandatario también realizó declaraciones vinculadas con referencias cristianas y la primera dama, Rosângela “Janja” Lula da Silva, participó de una pieza publicitaria de música góspel.

El estudio del ISER señala además que ocho de cada diez evangélicos rechazan debatir política dentro de los templos, aunque los mensajes político-electorales circulan con intensidad en redes y aplicaciones vinculadas a iglesias.

Cunha advirtió sobre la circulación de desinformación, memes y contenidos con apariencia de noticias que apelan al miedo en torno de políticas públicas o casos de corrupción. Según su análisis, durante la campaña también reaparecieron temores vinculados con el comunismo y la relación con China.