Una montaña convertida en Biblia: Colombia alberga una monumental inscripción de las Escrituras

En los cerros de Buena Vista, cerca de Yopal, Colombia, una formación rocosa fue transformada en un singular monumento religioso. Sobre el llamado Monte de Jehová está tallado un pasaje del Evangelio de Marcos, en una obra de unos 20 metros de ancho por 12 de alto que se convirtió también en un atractivo turístico de la región.
Hace 2 horas Actualidad


En los cerros de Buena Vista, a las afueras de Yopal, en el departamento colombiano de Casanare, se encuentra una de las representaciones bíblicas más llamativas del país: una enorme inscripción tallada directamente sobre una formación rocosa.

La obra está ubicada en el denominado Monte de Jehová y reproduce en piedra el texto de Marcos 12:30, uno de los pasajes centrales del Evangelio: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.

La inscripción tiene aproximadamente 20 metros de ancho por 12 metros de alto y fue realizada directamente sobre la roca, convirtiendo la formación natural en una monumental representación de las Escrituras.

El lugar tiene además un significado particular por la relación histórica entre la piedra y los textos bíblicos. La tradición judeocristiana recuerda, por ejemplo, que los Diez Mandamientos fueron escritos en tablas de piedra. En este caso, siglos después, un pasaje del Evangelio fue llevado directamente a una montaña como expresión de fe y devoción.

Además de su dimensión religiosa, el monumento se convirtió en un punto de interés turístico para quienes visitan los Llanos Orientales. En las inmediaciones se encuentra el parque Historias de Piedra, donde distintas esculturas realizadas sobre roca complementan el recorrido por el Monte de Jehová.

El acceso desde Bogotá requiere un trayecto de más de 300 kilómetros y varias horas de viaje, pero el sitio atrae a visitantes interesados tanto por su significado espiritual como por las características de la obra.

La iniciativa fue impulsada por la fundación Fe Amigos de Sion, cuyos integrantes durante años acudieron al cerro para realizar momentos de oración. Con el tiempo, surgió la idea de transformar el lugar en un espacio permanente de devoción.

La construcción demandó aproximadamente seis meses de trabajo y combinó herramientas manuales con maquinaria pesada para tallar la roca, definir los bordes y completar la monumental inscripción.

Actualmente, el Monte de Jehová se presenta como un lugar donde la fe, la naturaleza y el trabajo artístico se encuentran en una misma obra, convirtiendo un paisaje natural de Casanare en un singular testimonio de la presencia de la Biblia en el espacio público.