Por Luis Jaime Acosta
BOGOTÁ, 15 ago (Reuters) - Las esperanzas de encontrar sobrevivientes del terremoto que sacudió el suroeste y centro de Colombia se desvanecían el sábado, mientras avanzaba la recuperación de cuerpos en medio de escombros en ciudades y pueblos, cinco días después de la tragedia que dejó cientos de muertos, heridos y desaparecidos.
El terremoto de magnitud 7,4 se registró el lunes, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, derribando edificios de apartamentos y dañando viviendas, escuelas, hospitales y carreteras, desde el puerto de Buenaventura, sobre el océano Pacífico, hasta ciudades como Quibdó, Cali, Pereira y Manizales.
En Cali, la tercera ciudad más poblada de Colombia con unos 2,2 millones de habitantes, los rescatistas continuaban trabajando en medio de montañas de concreto, ladrillos y hierros retorcidos para recuperar los cuerpos de las personas que aún no han sido encontradas.
"Tenemos un solo sitio con señal de vida. En los demás puntos lamentablemente estamos en una fase de recuperación de cuerpos después de procesos rigurosos de búsqueda técnica, física, canina, métodos de llamada y escucha", dijo a Reuters el capitán Alberto Hernández, del Cuerpo de Bomberos de Cali.
"Cuando ya no hay respuesta a ninguna de esas opciones de búsqueda, uno puede concluir que no hay vida y se empieza con las labores de remoción de escombros en las que vamos encontrando los cuerpos", explicó.
Hernández aseguró que el domingo concluirán las operaciones de recuperación de cuerpos para dar paso a la remoción de escombros con maquinaria amarilla.
En otras zonas de Cali, personas con escobas, palas, cargadores y volquetas comenzaron la limpieza de sus vecindarios.
"Vamos a entrar en una etapa de recuperación y de restauración, estamos atravesando un duelo que nos embarga a todos, sin embargo, esta situación nos ha hecho sacar más fuerza y demostrarle al mundo que por eso Cali es la sucursal del cielo, la capital pacífica de Colombia", dijo Juana Cataño, secretaria territorial de organización ciudadana.
DONACIONES MASIVAS
En la ciudad de Pereira, la capital del departamento de Risaralda, cientos de personas pasaron la noche en un parque en el que se instaló un albergue improvisado con carpas y colchonetas.
"Se necesita que traigan alimentos no perecederos, productos de aseo, carpas, linternas, frazadas. Es mucha la ayuda que necesitamos", sostuvo Cristian Galviz, coordinador del albergue.
Daniela Largo, de 32 años, quien había sido rescatada con vida de entre los escombros 36 horas después del terremoto y se había convertido en un símbolo de esperanza, murió en un hospital, informó su familia.
En Pereira, las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyeron, por lo que los rescatistas se concentraban en la recuperación de cuerpos antes de pasar a la fase de remoción de escombros con retroexcavadoras, cargadores y volquetas, dijeron funcionarios de bomberos.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que hasta el sábado 294 personas habían muerto y 320 continuaban desaparecidas. El organismo también reportó 3.935 heridos.
El informe reveló que miles de viviendas resultaron dañadas o completamente destruidas por el desastre que dejó a cientos de personas durmiendo en refugios o al aire libre ante el riesgo de que sus viviendas colapsen.
El Servicio Geológico Colombiano reportó 269 réplicas, lo que aumenta el peligro para los rescatistas que aún revisan escombros inestables.
Miles de personas se movilizaron en ciudades como Bogotá y Medellín para expresar su solidaridad con las víctimas del desastre, donando alimentos, ropa y medicinas que fueron recibidas en centros de acopio para su posterior traslado a las zonas afectadas.
El desastre se convirtió en el primer desafío para el presidente Abelardo De La Espriella, quien asumió el cargo hace una semana y ahora enfrenta la tarea de supervisar el auxilio y la reconstrucción de uno de los peores desastres naturales de Colombia.
La atención de los damnificados y la reconstrucción demorará y demandará millonarios recursos en momentos en que la economía del país enfrenta dificultades por un elevado déficit fiscal y la desfinanciación de su presupuesto de gastos.
(Reporte de Luis Jaime Acosta. Repote adicional de Felipe León en Pereira y Santiago Limacho en Cali.)