Durante los primeros 9 meses del año se contabilizaron 771 emplazamientos a huelga en el ámbito federal, periodo en el cual se evitaron suspensiones de labores en 6 organizaciones de alcance nacional como el IMSS frente al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, la UNAM ante el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), la planta armadora Volkswagen de México frente al gremio automotriz independiente, la compañía Teléfonos del Noroeste, la institución prendaria Nacional Monte de Piedad y la aerolínea Aeroméxico ante la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México.
De acuerdo con cifras de la Dirección General de Investigación y Estadísticas del Trabajo de la dependencia federal, el indicador de estallamiento se situó en 1.69%, lo que representó 16 suspensiones que involucraron a 13,565 trabajadores y generaron 1,096.1 miles de días-hombre no laborados en el periodo acumulado.
De esos movimientos registrados, 6 alcanzaron un acuerdo de terminación formal y 10 permanecieron vigentes, mientras que en los meses de agosto y septiembre no se consumó ninguna huelga en el país.
En los centros laborales citados, los plazos legales enfrentaron momentos de definición que se resolvieron mediante prórrogas concertadas, acuerdos de reestructuración y votaciones en urnas para evitar la detención de las actividades de salud, educación, transporte, manufactura y servicios.
Las cifras salariales definitivas se establecieron después de que las plantillas laborales rechazaron las propuestas patronales iniciales a través del voto en consultas internas. En el Instituto Mexicano del Seguro Social, las bases gremiales no aceptaron el planteamiento original de 6.8 por ciento. Tras reanudarse las mesas de diálogo, las partes acordaron un aumento global de 8.0%, compuesto por 4.0% directo al tabulador salarial y 4.0% asignado al rubro de ayuda para renta de casa-habitación, además de incorporar la basificación de 10,939 trabajadores de diversas áreas hospitalarias.
En el sector aéreo, la representación de Aeroméxico y los pilotos pactó una remuneración superior al 8.0% global, la cual integró 4.27% directo al tabulador salarial, ajustes en prestaciones y esquemas de descanso para mitigar la fatiga. Este convenio obtuvo el aval inicial de 70% de votos en asamblea para proceder a la votación libre, directa y secreta en urnas.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social intervino en las negociaciones junto con el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para encauzar el diálogo entre sindicatos y empleadores. La dependencia federal habilitó sedes para las reuniones, gestionó extensiones de fechas límite y facilitó el acercamiento de posturas en la revisión de cláusulas de contratos colectivos, como ocurrió en las mesas conciliatorias de Teléfonos del Noroeste y en la reestructuración operativa de Nacional Monte de Piedad.
La participación institucional orientó cada convenio hacia el cumplimiento del voto personal, libre, directo y secreto, mecanismo legal que sustituye los acuerdos cupulares y obligó a las partes a buscar consensos respaldados por las bases trabajadoras.