José Antonio Kast, presidente electo de Chile, destacó en su primer discurso que los pilares de su gobierno serán “Dios, patria y familia”. Aseguró que será “el presidente de todos” y prometió un cambio real en el país. En su intervención, pidió sabiduría divina para enfrentar el desafío y subrayó que su victoria no es la meta, sino el inicio de un proceso para restaurar la seguridad, el empleo y el orden.