












Supervivientes protestantes de abusos en Estados Unidos impulsaron la creación de Protestant Accountability, una plataforma digital destinada a recopilar y organizar información pública sobre denuncias de abuso sexual y mala conducta en entornos religiosos protestantes.
La iniciativa fue promovida por Chellee Taylor, quien en 2023 denunció haber sufrido abuso por parte de un pastor bautista del sur y posteriormente obtuvo una indemnización de la iglesia. Según explicó a Christianity Today, la intención no es atacar a las iglesias, sino señalar aquellas prácticas o estructuras que puedan perjudicar a las personas.
“No quiero quemar la iglesia, pero no tengo problema en desmantelar los aspectos que perjudican a la gente. Construimos este sitio porque amo la iglesia y amo lo que la iglesia puede y debe ser. Pero lo que es actualmente no refleja eso en absoluto”, afirmó Taylor.
La plataforma funciona como un servicio interactivo que distribuye contenido creado o proporcionado por usuarios y otros proveedores. Su metodología comienza con la documentación de denuncias de mala conducta y de situaciones en las que personas con cargos de liderazgo presuntamente manejaron de manera inadecuada esas denuncias.
El sitio aclara que utiliza noticias e información pública y que está dispuesto a verificar y corregir los datos cuando los usuarios detecten errores. También advierte que la información publicada debe interpretarse como una acusación y que las personas son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
La organización explica que busca documentar denuncias, investigaciones, procesos judiciales, condenas y casos en los que existan intentos documentados de ocultar, permitir, minimizar o ignorar situaciones de abuso. El objetivo declarado es promover la transparencia, la rendición de cuentas y la protección de personas en riesgo.
Protestant Accountability considera protestantes a los cristianos pertenecientes a tradiciones surgidas de la Reforma Protestante del siglo XVI, incluyendo denominaciones luteranas, presbiterianas, anglicanas, bautistas, metodistas, pentecostales, anabaptistas y congregaciones independientes.
En cuanto a la definición de mala conducta, la plataforma incluye actos verbales, no verbales o físicos de naturaleza inmoral, indecente o sexual que sean indeseados, realizados sin consentimiento o cometidos por una persona en una posición de autoridad sobre un subordinado.
Aunque actualmente su foco está puesto en los abusos sexuales, la organización anticipó que pretende ampliar su documentación a otras formas de abuso y mala conducta en entornos protestantes, entre ellas el abuso espiritual, emocional y físico, la explotación financiera, el acoso sexual y las acciones que puedan poner en peligro la seguridad pública.