Chloe Cole cuenta su proceso de detransición y cuestiona los tratamientos de género en menores

Chloe Cole, activista estadounidense y detransicionadora, relató su experiencia de transición de género iniciada durante la adolescencia y las consecuencias que, según afirma, tuvo sobre su vida. Actualmente, desde su fe cristiana, cuestiona los tratamientos de afirmación de género para menores y sostiene que encontró en su relación con Dios una nueva perspectiva sobre su historia.
Hace 3 horas Actualidad

Chloe Cole se convirtió en una de las voces más visibles en Estados Unidos dentro del movimiento de personas que cuestionan los tratamientos de transición de género realizados durante la adolescencia. En un testimonio publicado por The Christian Post, relató su experiencia personal y explicó cómo, con el paso de los años, comenzó a cuestionar las decisiones médicas que tomó durante su juventud.

Según su relato, durante la infancia experimentó sentimientos de soledad y dificultad para integrarse socialmente. A los 12 años encontró en comunidades transgénero en internet un espacio en el que, afirma, recibió respuestas para explicar un malestar que no sabía cómo definir.

Cole sostiene que posteriormente profesionales de la salud presentaron la transición de género como una posible solución a su sufrimiento. Entre los argumentos que, según recuerda, recibió su familia estaba una estadística ampliamente citada sobre el riesgo de suicidio entre personas trans. Actualmente cuestiona la manera en que aquella información fue presentada y sostiene que sus padres no contaban con herramientas suficientes para evaluar críticamente esos datos.

A los 15 años, durante la pandemia, Cole se sometió a una doble mastectomía. Con el tiempo, comenzó a cuestionar si las intervenciones realizadas habían solucionado realmente las dificultades que atravesaba. Actualmente considera que su experiencia refleja problemas relacionados con el consentimiento informado y con la manera en que algunos menores son orientados hacia tratamientos de consecuencias permanentes.

Después de su detransición, Cole pasó a participar activamente en el debate sobre la atención médica relacionada con la identidad de género en menores. Es embajadora de Independent Women’s Forum y utiliza su experiencia para cuestionar los procedimientos médicos de transición durante la adolescencia.

Su postura también se desarrolla en un contexto de creciente revisión de estas prácticas en Estados Unidos. Un informe reciente del Departamento de Salud y Servicios Humanos analizó determinadas prácticas de diagnóstico y facturación utilizadas por proveedores de atención pediátrica relacionada con la identidad de género. El organismo señaló posibles irregularidades y abrió investigaciones sobre algunos prestadores.

Cole sostiene que durante su adolescencia buscaba una explicación científica para un sufrimiento que no comprendía y que llegó a considerar que su cuerpo era el origen del problema. Sin embargo, afirma que las intervenciones no produjeron el alivio que esperaba y que posteriormente tuvo que afrontar las consecuencias de aquellas decisiones.

Actualmente, Cole también interpreta su historia desde su fe cristiana. Para ella, la transición representó una búsqueda de plenitud basada en la idea de que aquello que había recibido no era suficiente. A partir de su lectura bíblica, compara esa experiencia con la imagen del fruto prohibido del relato de Adán y Eva.

Desde esa perspectiva, considera que su proceso estuvo marcado por el intento de encontrar una solución propia frente al dolor y la confusión. En contraste, afirma haber encontrado en la fe una manera diferente de afrontar sus fragilidades, reconstruir su propósito y reconciliarse con su historia personal.

Su testimonio forma parte de un debate cada vez más amplio en Estados Unidos sobre los tratamientos de transición de género en menores, en el que intervienen cuestiones médicas, éticas, legales, regulatorias y religiosas.