












Ocho personas fueron bautizadas en las aguas del lago Biwa, uno de los lugares naturales más emblemáticos de Japón, durante el Campamento “Ama a Dios, ama a Japón” 2026. La actividad reunió a creyentes japoneses y ofreció un espacio de encuentro para una comunidad cristiana que continúa siendo minoritaria en el país.
El ministerio His Call Church compartió imágenes del momento y destacó la importancia de los bautismos como el comienzo de una nueva etapa de fe para quienes participaron. “Compartimos la alegría de comenzar nuestro viaje como una familia de Dios juntos”, expresó la organización a través de sus redes sociales.
El lago Biwa, ubicado en la prefectura de Shiga, es el mayor lago de agua dulce de Japón y uno de los más antiguos del mundo. Allí, los participantes también compartieron momentos de alabanza y celebración.
Entre los asistentes estuvo Toshiki “Tosh” Morikawa, un ex ateo conocido actualmente como “Gospel Samurai”. Según relató en sus redes sociales, durante el primer bautismo apareció un arco iris en el cielo. Morikawa relacionó ese momento con el relato bíblico de Génesis 9:13 y afirmó que, a su entender, “Dios se está moviendo en Japón”.
Para muchos jóvenes cristianos japoneses, este tipo de campamentos constituye una oportunidad poco frecuente para encontrarse con otros creyentes y fortalecer sus vínculos dentro de una comunidad religiosa que representa una pequeña proporción de la población.
De acuerdo con datos de The Association of Religion Data Archives, el sintoísmo representa el 48,6% de la población japonesa y el budismo el 46,4%. Otras religiones alcanzan el 4%, mientras que el cristianismo representa el 1,1%, equivalente a aproximadamente 1,9 millones de personas entre católicos y miembros de distintas denominaciones evangélicas.