Iglesias evangélicas denuncian trabas del Gobierno cubano para asistir a los más vulnerables

En medio de una profunda crisis sanitaria y alimentaria, iniciativas cristianas destinadas a atender a enfermos, embarazadas, ancianos y personas de bajos recursos fueron interrumpidas o condicionadas por autoridades cubanas.
Hace 4 horas Actualidad


Diversas iglesias evangélicas de Las Tunas enfrentan obstáculos de organismos estatales cubanos para desarrollar tareas de asistencia humanitaria dirigidas a personas en situación de vulnerabilidad. Los casos fueron documentados en un reportaje del periodista cubano Yoe Suárez, que describe intervenciones oficiales sobre iniciativas destinadas a brindar alimentos, medicamentos y atención sanitaria.

Uno de los episodios ocurrió en Puerto Padre, donde la Liga Evangélica de Cuba, junto con representantes de distintas denominaciones cristianas y de la Iglesia Católica, organizó una jornada comunitaria de salud. La actividad contó con médicos voluntarios, una casa pastoral destinada a la atención y una farmacia abastecida con medicamentos donados.

Según el reportaje, aunque el Ministerio de Salud Pública había inspeccionado previamente los espacios, una comitiva integrada por funcionarios del Partido Comunista, organismos estatales, policías y militares intervino cuando la jornada ya había comenzado. Los pastores fueron retenidos durante varias horas y la actividad quedó suspendida ante la exigencia de un permiso cuya tramitación podía extenderse hasta 60 días.

El episodio se produjo en un contexto marcado por la escasez de medicamentos, dificultades en el sistema sanitario, inflación y una importante salida de profesionales. Para las comunidades religiosas involucradas, estas circunstancias aumentan la necesidad de generar redes de asistencia destinadas a quienes no logran cubrir sus necesidades básicas.

Otro de los casos señalados corresponde al Ministerio Viento Recio, también en Las Tunas. La congregación comenzó a ofrecer desayunos gratuitos a mujeres embarazadas con déficit nutricional y posteriormente extendió la ayuda a ancianos en situación vulnerable, incluidos residentes de hogares estatales afectados por la falta de alimentos.

De acuerdo con el reportaje, las autoridades también exigieron permisos y ordenaron detener estas actividades. Sin embargo, los ancianos continuaron acercándose a la iglesia para recibir comida preparada por voluntarios.

La situación adquirió mayor gravedad cuando un hogar de ancianos cercano llegó a permanecer cerrado durante varios días debido a la falta de alimentos para sus residentes. Mientras tanto, la congregación continuó recibiendo a personas que acudían en busca de asistencia.

Los casos expuestos reflejan la tensión entre las iniciativas independientes de las comunidades religiosas y el control ejercido por las autoridades cubanas sobre actividades sociales y humanitarias. En un escenario de fuertes carencias económicas, sanitarias y alimentarias, las restricciones a estas acciones terminan afectando especialmente a sectores que dependen de la ayuda comunitaria para cubrir necesidades básicas.

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